Reflexión Dominical del Padre Pistolas, Alfredo Gallegos Lara: HACER VISIBLE NUESTRA CARIDAD

Domingo 17 de marzo de 2019

 Ahora tenemos en el Evangelio de San Lucas, el pasaje de la transfiguración de Cristo en el monte ante sus 3 discípulos consentidos: Pedro, Santiago y Juan y con Moisés, representando la ley. Con Elías, representando a los profetas, en una nube y con las palabras del padre celestial: “Este es mi hijo bien amado, escúchenlo”, igual que cuando Cristo se bautizó.

San Pedro lo único que acata es permanecer en ese espectáculo, haciendo tres casitas. Lo más importante es que Cristo se manifestó visiblemente antes de su muerte en la cruz y antes de su resurrección, mostrándoles un poquito de su gloria para que aguantaran vara ante el terrible espectáculo de su muerte.

Nosotros, obispos, sacerdotes y cristianos, también debemos demostrar de forma visible y patente con hechos, la fe que tenemos en la resurrección de Cristo y en la resurrección nuestra y no reducir nuestra pastoral a predicar hermosamente, pero sin obras de caridad que nadie ve y que no convencen a nadie.

Para poder convencer a los fieles de que se conviertan como San Mateo que dejó la mesa de los impuestos o como San Agustín, que dejó al mundo de la Emperatriz de Roma, a su mujer y a su hijo y se convirtió en uno de los 5 Santos más influyentes, o como Pablo que dejó de perseguir a los cristianos haciéndose apóstol o como tantos amigos míos que dejan a las mujeres ajenas, a la borrachera, andar robando y a llevarse bien con su mujer e hijos, necesitamos que nos vean ser respetuosos con las mujeres; a no andar tras el dinero a dejar el alcoholismo, que ahora se ve desde el seminario, a tratar amablemente a los feligreses, pero sobre todo que seamos desprendidos y caritativos.

Alguna vez fui a celebrar una misa y a bendecir una fábrica y a la hora de la comida, el dueño me dio $100.00 y me dijo que le garantizara su salvación y le contesté: “si me dieras la mitad de la fábrica, le haría la lucha, pero por mendigos $100.00 mejor métetelos por el trasero y aquí traigo $500.00 mas, por si te caben”.

El poder y la riqueza nos impiden ser humildes y nos llenamos de necedad. Escuchar y obedecer van de la mano. La gloria va siempre junta con el sacrificio y algunos viven como enemigos de la cruz de Cristo. Jesús muere para entrar en la luz de la resurrección.

Pues si Teofilito, el enemigo más grande que tienes es tu alcoholismo, dice entonces el Padre Pistolas:

¿Padre no dijo Usted el domingo que teníamos que amar a los enemigos?

Si, amarlos, pero no tragarlos, menso.

¡Que Dios los bendiga!.

 

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